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MATERIALES EN CONTACTO CON ALIMENTOS

El bisfenol A (BPA) se utiliza para producir resinas epoxi y policarbonato.

Las agencias reguladoras han aprobado su uso como material en contacto con alimentos en la UE (más información en el apartado ‘legislación”) .

Esta aprobación no sólo se extiende a los materiales de envase, sino también a los envases para transportar alimentos, la maquinaria para procesarlos y los utensilios plásticos de cocina y vajillas.

Durabilidad y sostenibilidad

Las resinas epoxi y los policarbonatos elaborados con BPA muestran propiedades de gran durabilidad y peso reducido, lo que les convierte en los materiales por excelencia para los envasases de alimentos.

Admiten numerosos métodos higiénicos y pueden usarse de forma segura durante muchos años. Los materiales en contacto con alimentos elaborados a partir de BPA presentan una sostenibilidad sobresaliente. Por ejemplo, las botellas de agua de policarbonato reutilizables de 18 litros pueden rellenarse más de 50 veces antes de su reciclaje mecánico. Además, el policarbonato es más ligero y duradero que el cristal. El BPA también es importante para el sector de los alimentos en conserva, ya que las resinas epoxi a base de BPA mantienen fresco y seguro para el consumo el contenido de las latas, con independencia de las condiciones del exterior, por lo que contribuyen a reducir los residuos alimentarios.

Resistencia a la fragmentación

La seguridad de los materiales en contacto con alimentos se asocia a su alta capacidad para resistir las roturas y el posible deterioro por ingredientes agresivos, siendo prácticamente irrompibles.

Las resinas epoxi y los policarbonatos a base de BPA son los mejores materiales por su gran resistencia a los impactos.

Esta propiedad es importante en aplicaciones en las que se requieren fiabilidad y un alto rendimiento, como botellas y vasos irrompibles.

Resistencia térmica

La resistencia térmica es otra ventaja de los materiales en contacto con los alimentos a base de BPA. Se trata de un requisito esencial en numerosas aplicaciones porque facilita unas condiciones de higiene óptimas mediante la limpieza a temperaturas más altas.

La higiene es clave para productos en contacto directo con alimentos y con el cuerpo humano, como los envases que deben limpiarse y esterilizarse a temperaturas elevadas.